Duros mensajes de la Iglesia, internas y reunión de gabinete: así vivió el Gobierno nacional el 25 de Mayo
El gobierno de Javier Milei cursó una jornada patria atravesada por mensajes incómodos de la Iglesia, tensiones dentro del oficialismo y una reunión de gabinete convocada para intentar ordenar la escena política tras una semana marcada por disputas, denuncias y movimientos de poder dentro del universo libertario.

El tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires volvió a convertirse en mucho más que una ceremonia religiosa. Frente al Presidente, su gabinete y buena parte de la dirigencia política, el arzobispo porteño Jorge García Cuerva pronunció una homilía cargada de mensajes políticos y sociales.
El mandatario llegó minutos antes de las 10 acompañado por Karina Milei, Manuel Adorni y gran parte de sus ministros. Entre las ausencias destacadas estuvieron Sandra Pettovello, con agenda oficial en Roma; Luis Caputo, quien acusó un cuadro gripal; y especialmente Victoria Villarruel, quien no fue invitada formalmente por la Secretaría General de la Presidencia.
Dentro de la Catedral estuvieron presentes el canciller Pablo Quirno; los ministros Diego Santilli, Alejandra Monteoliva, Juan Bautista Mahiques, Carlos Alberto Presti, Mario Lugones y Federico Sturzenegger; además del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y la senadora nacional Patricia Bullrich.
El mensaje de García Cuerva: diálogo, pobreza y crítica a la polarización

Con una fuerte crítica al clima político y social que atraviesa el país, la homilía dejó un mensaje claro sintetizado en una parábola de la Biblia.
El arzobispo contó el relato de los cuatro hombres que cargan a un paralítico para acercarlo a Jesús, planteando la necesidad de construir consensos y reconstruir vínculos sociales.
“Como no podían acercar al enfermo a causa de la multitud, levantaron el techo y bajaron la camilla. No se dejaron ganar por el ‘no se puede’”
A partir de esa escena, el arzobispo pidió sostener “cuatro acuerdos fundamentales”: el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza.
“Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”
También habló de la situación social, la precarización y las dificultades económicas que atraviesan distintos sectores de la población. “Nadie es descartable, nadie es desechable”, sostuvo, mencionando especialmente a jubilados, personas con discapacidad y trabajadores precarizados.
“Haters”, redes y violencia verbal
Otro de los ejes de la homilía estuvo centrado en la violencia discursiva y el clima de agresividad política. En un pasaje que rápidamente se viralizó, García Cuerva comparó a los escribas que cuestionaban a Jesús con los actuales usuarios de redes sociales que promueven discursos de odio.
“Odiadores de aquella época; haters de hoy sentados frente a una computadora”
Además, retomó conceptos atribuidos al Papa León XIV para pedir que se abandonen “las palabras hirientes, el juicio inmediato y las calumnias”.
El arzobispo sostuvo que la polarización y la violencia verbal terminan profundizando la fragmentación social y debilitando la convivencia democrática.
Milei saludó a Jorge Macri y dejó otro gesto político

Uno de los momentos políticos más observados ocurrió durante el ingreso presidencial a la Catedral. Allí, Milei saludó con un abrazo al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, luego de haberle negado el saludo protocolar en la ceremonia del año pasado.
El gesto fue leído como un intento de bajar tensiones con el PRO en medio de negociaciones políticas y reconfiguraciones dentro del mapa opositor.
Dentro del oficialismo leyeron el episodio como un gesto disciplinador hacia Bullrich luego de una semana marcada por fuertes cruces internos.
Reunión de gabinete e internas: la guerra silenciosa entre Bullrich y Adorni

La tensión entre los funcionarios viene escalando desde hace días. La senadora había reclamado públicamente que el vocero presidencial presentara su declaración jurada patrimonial en medio de las denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito.
Luego, la propia Bullrich adelantó la presentación de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción y el Senado, en un movimiento interpretado como una forma de presión política sobre el entorno presidencial.
En paralelo, el Gobierno intenta contener otra disputa interna: la pelea entre el espacio alineado con Santiago Caputo y el sector referenciado en Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, ambos respaldados políticamente por Karina Milei.
Las tensiones cruzadas obligaron a la Casa Rosada a convocar una reunión de gabinete apenas finalizado el Tedeum, en busca de mostrar cohesión política y enviar una señal de orden interno.

La reunión realizada en Casa Rosada también funcionó como un respaldo político explícito hacia Adorni, quien atraviesa un momento crucial por las investigaciones judiciales en su contra y podría ser llamado a indagatoria en las próximas horas.
Patricia Bullrich, quien quedó fuera del Cabildo al momento de entonar el himno y además quedó relegada de la foto principal integrada por el círculo íntimo presidencial, tampoco figuró en la reunión de gabinete.
El encuentro representó además una nueva demostración de apoyo de Javier y Karina Milei hacia el vocero presidencial, en medio de las disputas internas que atraviesan al oficialismo.
Mientras tanto, afuera de la Casa Rosada y dentro de la Catedral, el mensaje que quedó flotando fue otro. Uno pronunciado desde el altar y dirigido a toda la dirigencia política: “Argentina, levantate, vos podés”.



