El sueldo de un trabajador de prensa promedio apenas cubre la mitad de una canasta básica. Un relevamiento del sindicato indica que el 70 % sostiene más de dos o tres empleos. Los periodistas, entre el odio del Gobierno Nacional y la paritaria congelada por la cámara empresarial y un dilema: escribir sobre la precarización de cualquier trabajador, menos sobre la propia.
Por El Palco Redacción · 30 de julio de 2026
Trabajadores de prensa bonaerenses protestan frente al diario El Día de La Plata para reclamar la reapertura de la paritaria y una recomposición salarial.

Este miércoles 28 los trabajadores de prensa de la provincia de Buenos Aires se sumaron a la jornada nacional de lucha convocada por FATPREN, llevando a cabo una protesta en la puerta del diario El Día en la ciudad de La Plata. Hace 4 meses que no se aplica una actualización salarial y el Sindicato de Prensa Bonaerense denuncia que el salario quedó paralizado en $800.000.

“Los sueldos promedio en los medios de comunicación se encuentran prácticamente en la mitad de la canasta básica”.

Periodistas de diferentes medios se hicieron presente durante la protesta que incluyó pegatina de cartelería con denuncias sobre el edificio del histórico medio, despliegue de banderas sindicales, música y solidaridad con los colegas que presionados por los últimos despidos en la empresa optaron por no abandonar sus puestos de trabajo.

La manifestación se hizo en la puerta del diario El Día perteneciente a la Asociación de Diarios del Interior (ADIRA) que “se niega a hacer siquiera una propuesta de aumento”, argumentan desde SIPREBO. El propietario del conocido medio platense es Fernando Cuello quien cumple funciones como secretario de la cámara empresarial que nuclea a editoras de periódicos de todo el territorio argentino, con la única excepción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

“Nuestros salarios están hoy en un promedio de 800.000 pesos en todos los medios de comunicación de la ciudad”, resaltó David Barresi, secretario general del Sindicato de Prensa Bonaerense. “No podemos pasar una reunión más sin que haya una propuesta para la recomposición de nuestros salarios”, subrayó el dirigente a dos días de una nueva audiencia paritaria.

También apuntó al aumento en el costo de vida, repasando el incremento en transporte y combustible que “se consume buena parte del sueldo sólo en ir a trabajar”. Y brindó detalles sobre un relevamiento hecho por el Sindicato el año pasado detallando que el 50% de los periodistas de la región pagan alquiler y apenas el 35% tiene casa propia.

Al problema de acceso a la vivienda y rentas que aumentan cada 4 meses se suma la inestabilidad laboral, no se trata sólo de que no alcanza, además tampoco sabés si el mes que viene vas a contar con el mismo ingreso. “La mayoría de las veces somos contratados como monotributistas lo que habilita a los empresarios a avisarte el último día del mes que al siguiente prescindirá de tus servicios”, narró una de las manifestantes.

“El 70% de los compañeros y compañeras que trabajan en los medios de comunicación de la región tienen dos o tres o más trabajos para poder llegar a fin de mes“. Además del pluriempleo otra condición que afecta a los periodistas es la contratación precaria que registra casi un 20% en el sector público y más del 37% en el sector privado.

“Como dice alguno de los carteles que está por acá, ninguno de los dueños de los medios de comunicación vive con un salario como el nuestro porque no podrían hacerlo”. Los referentes gremiales explicaron que la paritaria no es la única lucha pero es la más urgente.

“No es posible garantizar el derecho a la información con salarios de pobreza”, argumentan. Y es que resulta inevitablemente, en un contexto en el que los trabajadores deben producir contenidos para hasta más de tres medios y aún así no llegar a fin de mes, la calidad del trabajo periodístico se ve afectada. También las personas.

El 34,8% de las encuestadas en el relevamiento de SIPREBO recibe algún tipo de tratamiento en salud mental. En tanto que el 53% de los que no recibe ningún tratamiento dice que necesitan o les gustaría recibirlo y afirman que no lo tienen por: 62% razones económicas, 28,9% por falta de tiempo, y el 10% restante por otros motivos.

NOLSALP – No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas

No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas reza la consigna impulsada por Javier Milei en una campaña de estigmatización que los señala como ensobrados, operadores políticos y otras acusaciones. Casualmente, es la pauta que reciben los empresarios de los medios de comunicación la que les permite sostener su aparato de explotación tratando a la información como una mercancía más. Y la precarización constituye una forma de anular la lucha en contra de mecanismos que van a contracorriente de los postulados periodísticos.

Las paritarias están pisadas en todos los sectores y la situación de pluriempleo, precarización e informalidad no es monopolio de los trabajadores de prensa. La contradicción principal surge porque el mismo periodista que puede publicar informes y notas sobre la situación de otros gremios, se ve vedado para narrar su propia desigualdad. “El Gobierno continúa golpeando el bolsillo de los argentinos”, puede rezar un titular, pero se debe guardar silencio sobre el sueldo de miseria que se cobra por escribir esta noticia.

Entre mates, tortas fritas y el Indio Solari sonando de fondo en una tarde ventosa y nublada, los periodistas plantaron la bandera de lucha en la capital de la Provincia. “Nosotros creemos que la difusión que tuvo esta medida tiene que ver con que los compañeros y compañeras saben que tenemos que salir a visibilizar y denunciar esta situación y en ese camino tenemos que seguir”, remarcó Barresi.

“Y por último, los y las invito a que participemos cada vez más en estas actividades porque la cosa se va a poner peliaguda, ya está complicada y los únicos que lo podemos dar vuelta somos nosotros, que sea que nos bajen la persiana”. Mientras los trabajadores seguían hablando frente a la redacción, las persianas metálicas del edificio comenzaron a bajar. La bandera del sindicato quedó apenas unos centímetros por delante del cierre. Alcanzaron a retirarla antes de que quedara atrapada.

Después de escuchar durante dos horas a trabajadores de distintos medios, una idea se repetía una y otra vez: la incertidumbre laboral también condiciona qué se puede denunciar y qué no.