Mientras Nación avanza con la privatización de Nucleoeléctrica Argentina, en la Legislatura bonaerense avanza un proyecto para que el Ejecutivo provincial participe del proceso. ¿Qué pasa si se convierte en ley y qué puede hacer el Gobierno bonaerense? “En principio, intentar poner el precio justo”, explicó a EL PALCO Sergio Berni, autor de la iniciativa. Por El Palco Redacción · 6 de septiembre de 2026 La posibilidad de que el Ejecutivo Bonaerense intervenga en la discusión sobre el valor de Nucleoeléctrica Argentina S. A. (NASA) se funda en la Ley Nacional N° 23.696, que establece que cuando una empresa sujeta a privatización tiene su principal asentamiento y área de influencia en territorio provincial, el Poder Ejecutivo Nacional debe dar participación al gobierno de esa provincia en el procedimiento. Este es uno de los fundamentos en los que se apoya el proyecto presentado por el jefe del bloque peronista en el Senado, Sergio Berni. Las Centrales Nucleares Atucha I y Atucha II, radicadas en Lima, partido de Zárate, constituyen el principal asentamiento operativo y área de influencia de la empresa pública. “Por lo tanto, la provincia de Buenos Aires debe tener un lugar en la mesa de privatización para seguir de cerca el proceso licitatorio para que no pasen los robos de nuestros activos estratégicos como está pasando en este momento”, explicó Berni en diálogo con EL PALCO, luego de que la comisión de Legislación General le diera despacho al proyecto que ya quedó habilitado para ser tratado en el recinto. ¿Qué puede hacer la Provincia? “Primero, intentar ponerle el precio justo, que es un precio tan alto, tan alto, tan alto, tan alto que no creo que lo puedan comprar empresarios que vienen a la Argentina a hacer puramente negocios”. Para Berni, que la Provincia se siente a la mesa de negociación con Nación le permitirá discutir el valor de la empresa pública. Las centrales producen entre 8% y 12% de la electricidad que consumen los hogares y Berni sostuvo que Nucleoeléctrica habría dejado US$750 millones de ganancia el año pasado. “O sea, no es una empresa deficitaria ni mucho menos”, subrayó el legislador. Y este es un aspecto central en el planteo de Berni, que sostiene que también deben tenerse en cuenta los valores agregados y estratégicos de la empresa. En cuanto a los activos intangibles, la propia Resolución 1751/2025, que puso en marcha la privatización parcial de Nucleoeléctrica, reconoce que pueden incidir en el valor de las acciones. Por eso instruyó a realizar un inventario de los bienes tangibles e intangibles que hacen al valor de la sociedad y dispuso además la valuación del paquete accionario. Pero el Tribunal de Tasaciones de la Nación informó que sus normas le permiten tasar bienes tangibles y empresas a partir de sus activos físicos, pero no cuenta con normas específicas para valuar activos financieros o intangibles mediante un enfoque de ingresos. Por ese motivo, la valuación del paquete accionario quedó encomendada a una entidad bancaria del Sector Público Nacional. En este punto aparece uno de los interrogantes sobre los que Berni hace hincapié y que, según plantea, la Provincia podría seguir de cerca: qué activos deben considerarse y cómo deben ponderarse al momento de establecer el valor de Nucleoeléctrica. El legislador lo ejemplifica con un paso administrativo que, lejos de ser un mero trámite burocrático, implica “un proceso de aprobación internacional que lleva entre 5 y 6 años y eso tiene un valor agregado incalculable”. “O sea, que aquel que quiera quedarse con Nucleoeléctrica Argentina mañana mismo puede empezar a hacer lo que quiera porque ya tiene todas las habilitaciones internacionales para llevar adelante un emprendimiento de este nivel”, resumió el Senador remarcando la importancia de contemplar que quién compra no adquiere solamente infraestructura: adquiere años de desarrollo, conocimiento, habilitaciones, capacidades profesionales y una posición dentro del sector nuclear. Además insistió en la importancia de que el Ejecutivo bonaerense participe en el proceso y puntualizó sobre el reciente caso de la privatización de Transener: “Los que la compraron sacaron dividendos por la casi la misma plata por lo que lo compraron, o sea, le regalamos Transener a los hermanos Neuss. Lindo negocio el nuestro”. “Por lo tanto, la provincia de Buenos Aires debe tener un lugar en la mesa de privatización para seguir de cerca el proceso licitatorio para que no pasen los robos de nuestros activos estratégicos como está pasando en este momento”, concluyó al respecto. El valor estratégico de NASA “La producción de energía a través de la fisión nuclear no solamente es un negocio que tiene que ver con la electricidad, sino que avanza mucho más allá y tiene que ver con el desarrollo de un plan nuclear que hace que un país se posicione de manera estratégica en las discusiones geopolíticas del mundo”, subraya Berni durante la entrevista, posición que también dejó en claro durante el debate en comisión. El jefe del bloque peronista sostuvo que se trata de “un valor estratégico clave para Argentina por la capacidad que tienen nuestros ingenieros nucleares de enriquecer uranio y cuando hablamos enriquecer uranio, estamos hablando la capacidad de generar armamento con fines no pacíficos, que es algo que hoy se está discutiendo en el mundo”. Durante el debate en comisión, el senador Fernando Coronel relató que tuvo “la suerte de visitar Atucha I y Atucha II y ver cómo es el funcionamiento. La verdad que cuando uno ve el nivel de conocimiento técnico que tienen nuestros profesionales es para sentirnos orgullosos de a dónde ha llegado la Argentina en el conocimiento de la energía atómica”. Y subrayó: “Ahora, esto es un tema estratégico para la Argentina. Cuando hablamos de soberanía energética, también la energía nuclear es fundamental y no estar atado solamente a un tipo de energía fósil, sino también otro tipo de energía le permite a nuestro país tener soberanía. Yo creo que esto es un tema central, es un tema medular para el futuro de nuestro país.” De aprobarse en ambas cámaras, la representación institucional de la Provincia quedará en el Poder Ejecutivo bonaerense y se creará una bicameral de cinco senadores y cinco diputados para monitorear y seguir el proceso. Si Nación se negara a otorgar esa participación, el proyecto sostiene que el incumplimiento podría configurar la omisión de un procedimiento esencial, previo y obligatorio y afectar la validez de lo actuado, incluso con una eventual nulidad absoluta e insanable. En otras palabras, la iniciativa no le otorga a la Legislatura la representación de la Provincia en la privatización: esa función quedaría en manos del Ejecutivo bonaerense. La bicameral tendría a su cargo el seguimiento y control del proceso. El objetivo de fondo de Berni es que la Provincia tenga información y participación suficiente para discutir qué se privatiza, cómo se valora y qué activos estratégicos quedan comprendidos en la operación. Navegación de entradas La manito Malvinas: la Provincia reclamó a Milei por las inversiones hidrocarburíferas