A 33 años de la desaparición de Miguel Bru, familiares, amigos y organizaciones volvieron a reunirse frente a la comisaría Novena de La Plata. La vigilia se realizó luego de una nueva búsqueda sin resultados y volvió a poner en el centro del reclamo una pregunta que permanece abierta desde 1993: ¿dónde está Miguel?
Por Baiana Accinelli · 18 de agosto de 2026

Treinta y tres años después de la desaparición de Miguel Bru, la memoria sigue teniendo un punto de encuentro frente a la comisaría Novena de La Plata. Allí, en 5 y 59, familiares, amigos, estudiantes y organizaciones sociales y de derechos humanos volvieron a reunirse para recordar al joven estudiante de periodismo, exigir justicia y sostener una búsqueda que todavía no termina.

La actividad, organizada por la Asociación Civil Miguel Bru, se extendió desde la tarde hasta las 2 de la madrugada y contó con una importante participación de la comunidad. Hubo música, proyecciones, fotografías y un espacio de congregación que, una vez más, convirtió a la dependencia policial en escenario de memoria y reclamo.

Jorge Jaunarena, cofundador de la Asociación Miguel Bru, dialogó con El Palco.

La verdad que en la vigilia de ayer hubo muchísima gente, mucho acompañamiento”, destacó en diálogo con El Palco Jorge Jaunarena, miembro y cofundador de la Asociación Miguel Bru y amigo de Miguel desde sus años como estudiante de Periodismo.

Jaunarena recordó que ambos ingresaron juntos en 1989 a la Escuela Superior de Periodismo y remarcó la importancia del apoyo sostenido durante todos estos años.

Nos acompañaron a Rosita, a toda la asociación, a la memoria de Miguel”, señaló sobre la jornada, en referencia a Rosa Bru, madre de Miguel y una de las principales referentes de una lucha que lleva más de tres décadas.

Una vigilia después de la búsqueda número 43

Fotografía: Mesa DDHH La Plata

La jornada de memoria estuvo atravesada además por el impacto de una nueva búsqueda de los restos de Miguel Bru. La semana anterior se había realizado el operativo número 43 para intentar encontrar su cuerpo, nuevamente sin resultados.

Terminamos justo la semana pasada una búsqueda de Miguel que nos llevó toda la semana. Bastante fuerte, con resultado negativo, la búsqueda número 43”, contó Jaunarena.

La ausencia de resultados, sin embargo, no modificó el compromiso de quienes continúan reclamando por la aparición de Miguel.

Lo vamos a seguir buscando hasta encontrarlo”, afirmó.

La vigilia se convirtió así en un momento de encuentro luego de una semana especialmente difícil para la Asociación. Para Jaunarena, la respuesta de la comunidad permitió renovar las fuerzas para continuar con la búsqueda.

La verdad que estuvo bastante interesante. Muchísima gente, mucha gente joven”, destacó.

Durante la noche participaron el grupo Pragma, integrado por la nieta de Rosa Bru, integrantes de la banda Mostruo y otros músicos que se acercaron para acompañar la jornada. También hubo comida compartida y proyecciones con imágenes de Miguel.

Fotografía: Mesa DDHH La Plata

33 años de una pregunta sin respuesta

Miguel Bru tenía 23 años y estudiaba Periodismo cuando desapareció en agosto de 1993. Antes había denunciado a efectivos de la comisaría Novena por un allanamiento ilegal en su vivienda y, según consta en la investigación judicial, comenzó a recibir amenazas y hostigamiento para que retirara aquella denuncia.

El 17 de agosto de 1993 fue secuestrado cerca de Bavio y trasladado posteriormente a la comisaría Novena. Las declaraciones de personas detenidas y las pericias realizadas sobre el libro de guardia permitieron establecer que Miguel ingresó a la dependencia policial entre las 19 y las 20 y que allí fue visto por última vez mientras era torturado.

Desde entonces, su cuerpo nunca fue encontrado.

El caso llegó a juicio y en 1999 fueron condenados a prisión perpetua el exsubcomisario Walter Abrigo y el sargento Justo López por el homicidio y la desaparición de Bru. También recibieron condenas por encubrimiento el ex comisario Domingo Ojeda y el ex oficial Ramón Ceressetto.

La sentencia permitió establecer responsabilidades por el crimen, pero no respondió la pregunta que continúa atravesando a la familia y a quienes acompañan su lucha: qué hicieron con el cuerpo de Miguel y dónde están sus restos.

Por eso, cada aniversario vuelve a encontrar a la comunidad frente a la comisaría de 5 y 59. La vigilia es memoria, pero también es una forma de mantener vigente una búsqueda que todavía no concluyó.

Estamos muy acompañados y con mucha fuerza renovada para continuar la lucha de búsqueda de justicia por Miguel”, sostuvo Jaunarena, y dejó una definición que resume el reclamo que atraviesa estos 33 años: “La justicia por Miguel realmente va a llegar cuando encontremos su cuerpo”.

La pregunta permanece. La búsqueda también.

¿Dónde está Miguel?