Los proyectos sobre reelecciones, boleta única y otras modificaciones al sistema electoral siguen en discusión entre el Ejecutivo y la Legislatura. El peronismo todavía no logró una síntesis sobre las reelecciones y en el Senado aparece la posibilidad de un plenario entre las comisiones de Legislación General y Reforma Política para definir el recorrido del expediente.Por Gabriela Edith Lorenzo · 13 de septiembre de 2026 Ni avanzan ni retroceden. No están cajoneados, pero tampoco tienen garantizado el camino al recinto. Los proyectos que rigen la agenda electoral quedaron atrapados entre dos comisiones en el Senado bonaerense. Los expedientes se acumulan en Legislación General, mientras desde Reforma Política reclaman un tratamiento prioritario. Si bien en el temario se anotan las iniciativas sobre Boleta Única, PASO, partidos políticos, régimen y cronograma electoral, la verdadera puja pasa por las reelecciones para intendentes. La discusión volvió a moverse después de la reunión que mantuvieron el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y la titular de Reforma Política del Senado, Malena Galmarini. La legisladora había pedido el encuentro para abordar distintos asuntos de interés y, al llegar, se encontró además con Ana Luz Balor, la diputada kicillofista que preside la misma comisión en la Cámara Baja. No fue una reunión exclusivamente sobre las reelecciones. Galmarini explicó que hablaron sobre distintos proyectos que están en las comisiones de ambas cámaras, entre ellos el de reelecciones y el de boleta única, y sobre cómo seguir afinando la sintonía entre el Ejecutivo y el Legislativo. Pero el encuentro tampoco terminó con una definición sobre el destino de los proyectos. El paso siguiente quedó puesto en otra conversación que deberá entablarse con Agustina Vila, secretaria general de la Provincia, una de las funcionarias más cercanas a Axel Kicillof y que participa de la articulación entre el Ejecutivo y la Legislatura. Según relató Galmarini, después de la reunión conversó con Balor y ambas acordaron avanzar en ese contacto. La posibilidad de discutir el proyecto en conjunto entre las comisiones de Legislación General y Reforma Política quedó, así, como una alternativa para analizar, pero no como una decisión tomada. Cuando la conversación aterriza específicamente en las reelecciones, el escenario se vuelve bastante menos prolijo. Desde el Frente Renovador tienen una posición definida al respecto que quedó plasmada en 2016 cuando impulsaron el proyecto para establecer un límite estricto de un máximo de dos mandatos consecutivos para intendentes, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares Actualmente en Diputados, explicó Galmarini, no hay actualmente un proyecto sobre el tema. En el Senado sí está la iniciativa de Anabel Durán, que propone eliminar las restricciones para intendentes y legisladores. Y aunque reconoció que muchos legisladores tienen intención de que avance, también dejó en claro que dentro del propio bloque existen distintas posiciones. “Hay que discutirlo también hacia el interior del propio bloque porque hay distintas posiciones y bueno, después llegaremos a una síntesis”, señaló la legisladora massista. La definición es importante porque baja el tono de cualquier expectativa de resolución inmediata. Para Galmarini, la discusión recién comienza y no existe una urgencia para definirla en una sola reunión. Pero sí hay una fecha política que empieza a pesar: la intención es trabajar el tema durante este año y no modificar las reglas electorales cuando ya esté en marcha el año de elecciones. Al respecto, la senadora del Frente Renovador fue clara cuando se constituyó la comisión y señaló que la agenda electoral debe estar resuelta antes de fin de año. Ahí aparece el problema legislativo. El proyecto de Durán está en la comisión de Legislación General del Senado presidida por el kicillofista Germán Lago. Para llegar al recinto necesita atravesar ese circuito. Y la propia Galmarini lo planteó de manera bastante directa: “Si no sale una comisión, aunque no esté en prioridad, no sale Legislación, no llega”. En tanto que Balor, su par en la Cámara Baja, planteó luego de la reunión con Bianco: “La idea es que se pueda trabajar este año porque el año que viene no queremos cambiar las reglas de juego como hizo Milei”. Por eso empezó a tomar forma otra posibilidad: que las comisiones de Legislación General y Reforma Política trabajen en conjunto el proyecto. La alternativa es un plenario de comisiones. Consultada sobre esa posibilidad, Galmarini no la descartó: “Sí, podría ser”, respondió, y señaló que era uno de los temas que podían conversar con Lago. La eventualidad de un plenario no significa que exista ya una decisión tomada sobre el expediente. Es, por ahora, una de las alternativas que aparecen en una discusión que todavía está buscando su forma parlamentaria. Y es que en el punto sobre las reelecciones, el debate de fondo para por cómo procesar una diferencia que atraviesa al propio peronismo. Galmarini reconoció que las posiciones dentro del bloque son las conocidas y que no hay, por ahora, una síntesis nueva. Al mismo tiempo, marcó que la intención es mantener el diálogo para evitar que las diferencias sobre un tema puntual terminen afectando el funcionamiento general del espacio. “Podemos tener posiciones diferentes, pero no tenemos que perder el objetivo principal, que es seguir manteniendo una unidad en el peronismo”, sostuvo. Y remató: “La idea no es matarnos entre nosotros por discusiones que son secundarias”. La frase sirve también para leer el estado actual del expediente. Nadie parece querer cerrar la discusión antes de tiempo, pero tampoco hay demasiado margen para dejarla indefinidamente en espera. La propia Galmarini puso ese límite cuando explicó que la intención es trabajar durante este año para alcanzar una posición dentro del bloque y, a partir de allí, avanzar con los proyectos existentes o incluso elaborar otros. Mientras tanto, el proyecto sigue buscando por dónde avanzar. Las comisiones de Reforma Política y Legislación General volvieron a tener movimiento en septiembre, aunque en esa instancia se reunieron sus asesores y no los legisladores. Es un dato que muestra que el tema continúa siendo trabajado, pero no permite afirmar todavía que exista un acuerdo político ni que el expediente tenga dictamen asegurado. Y en este punto aparece una de las claves de toda la discusión: una cosa es que el proyecto sea considerado prioritario por un sector y otra es que consiga reunir las condiciones parlamentarias para llegar al recinto. Como dijo Galmarini al hablar del recorrido legislativo: “Si yo no tengo el proyecto, para mí puede ser re prioritario pero más que lo que pueda hablar con ustedes (periodistas). Tengo que llegar al recinto”. Por ahora, el proyecto de Durán sigue en ese tránsito entre una discusión política que todavía no encontró síntesis y un recorrido legislativo que tampoco terminó de definirse. La reunión con Bianco abrió una conversación. El posible plenario abrió otra. Y el diálogo con Vila quedó como el próximo paso para intentar que ambas discusiones encuentren un mismo camino. Tanto las reelecciones como el resto de los proyectos que hacen a la agenda electoral han quedado atrapados en la arena parlamentaria sin posibilidad de debate. Antes que discutir sus contenidos, el peronismo deberá resolver cuál será el escenario en el que se dará el intercambio. Proyectos que están, pero no se pueden debatir. Justamente, están en el limbo. Navegación de entradas Ley Ema: el recorrido legislativo para su sanción definitiva Magario convocó a sesión: rosca adentro, salud afuera