Se aprobaron algunas leyes y se dio luz verde para que pasen a Diputados a una batería de proyectos. Pero el gran protagonista de la tercera sesión ordinaria del año fue el debate: Sarmiento, Nucleoeléctrica, Chapadmalal, Malvinas y seguridad fueron algunos de los temas que llevaron al recinto la discusión sobre qué Estado se quiere construir.
Por El Palco Redacción · 17 de septiembre de 2026
Senado bonaerense durante la tercera sesión ordinaria de 2026

A última hora del viernes, Verónica Magario convocó a la tercera sesión ordinaria del año. Con los proyectos de salud de Axel Kicillof afuera, el encuentro en el recinto no prometía sanciones de leyes que pudieran encender el debate. Pero los cruces entre el peronismo y el arco libertario fueron el hilo conductor de toda la jornada. El rol del Estado, la intervención de los privados y las prerrogativas de Nación y Provincia ocuparon los cruces entre la bancada oficialista y la opositora.

Las iniciativas que se convirtieron en ley el pasado martes 15 de septiembre abarcan proyectos de distinto alcance, entre ellos el que establece que los trabajadores de bingos y casinos cobren sus haberes a través del Banco Provincia, una expropiación en San Vicente destinada al municipio para la creación y desarrollo de suelo urbano y programas habitacionales y el reconocimiento de la Lengua de Señas Argentina como una lengua natural y originaria.

También se sancionaron iniciativas vinculadas a reconocimientos y declaraciones: la personalidad destacada post mortem del dirigente gremial Julio Henestrosa, el Día de la Mujer Migrante, el reconocimiento al escenógrafo y vestuarista platense Zacarías Gianni, modificaciones a la regulación de la actividad hípica, el Día Provincial de Concientización sobre el Diagnóstico de Apraxia del Habla Infantil, la declaración de personalidad destacada de la escritora Dolores “Lolita” Campos y el reconocimiento de la Lengua de Señas Argentina como lengua natural y originaria.

Pero si la vara para medir una sesión legislativa es solamente la cantidad de leyes sancionadas, se pierde buena parte de lo que ocurrió este martes en el recinto. Después de varias semanas sin sesión y en medio de cuestionamientos por la baja actividad parlamentaria de la Cámara Alta, Verónica Magario convocó a la tercera sesión ordinaria del año. Y la jornada estuvo atravesada por una discusión que apareció una y otra vez, incluso en temas que en principio parecían no tener relación entre sí: qué debe hacer el Estado, cuánto debe intervenir y qué lugar queda para lo privado.

Sarmiento como primera batalla

La sesión comenzó con el tradicional bloque de homenajes. El primero en tomar la palabra fue el senador de La Libertad Avanza Diego Valenzuela, quien reivindicó la figura de Domingo Faustino Sarmiento a pocos días de la conmemoración del Día del Maestro y repasó, entre otros aspectos, su paso por el Senado nacional.

El homenaje duró poco como homenaje.

Sergio Berni tomó la palabra para responderle y llevó la discusión al terreno bonaerense: recordó el debate sobre la educación pública durante la gestión de María Eugenia Vidal y cuestionó que la exgobernadora no hubiera abierto las escuelas que, según planteó, habían quedado pendientes.

El cruce generó el primer cortocircuito de la jornada. Desde La Libertad Avanza reclamaron a la Presidencia del Senado por haber permitido la intervención de Berni durante un bloque destinado a homenajes y cuestionaron que no se hubiera otorgado inmediatamente el derecho a réplica.

La respuesta llegó, casi en clave de ironía, de la mano de Alex Campbell, quien pidió homenajear también a Vidal por las escuelas que puso en funcionamiento. La escena fue una muestra anticipada de lo que después recorrería toda la sesión: debates provinciales que rápidamente terminaban conectados con la discusión nacional y con dos concepciones diferentes sobre el papel del Estado.

Mientras se sucedían los cruces entre oficialismo y oposición, el senador de HECHOS, Chubi Leguizamón fue quien conmemoró en ese tramo de la sesión a los estudiantes de la Noche de los Lápices a sus 50 años de su desaparición forzada.

NASA: de los recursos estratégicos al modelo de Estado

Uno de los debates que mejor condensó esa discusión fue el proyecto impulsado por Sergio Berni para que la Provincia tenga representación en el procedimiento de privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA).

La iniciativa ya había obtenido despacho en la Comisión de Legislación General y contempla la designación de representantes del Gobierno bonaerense, además de una bicameral legislativa de seguimiento.

El punto de partida es concreto: NASA tiene bajo su órbita las centrales nucleares Atucha I y Atucha II, ubicadas en Lima, partido de Zárate. La propuesta de Berni busca que la Provincia pueda participar institucionalmente de una eventual negociación sobre una empresa que tiene infraestructura y actividad estratégica en territorio bonaerense.

Pero en el recinto el debate rápidamente dejó de ser solamente jurídico o administrativo. Berni defendió la necesidad de preservar lo que definió como capital humano y estratégico, y puso el foco en el carácter estratégico de la energía nuclear y en los intereses geopolíticos que, según sostuvo, están detrás de los recursos que posee la Argentina.

Desde el bloque libertario, en cambio, se defendió la privatización y se planteó que el hecho de que NASA sea una empresa superavitaria no constituye un argumento para mantenerla necesariamente bajo control estatal. Por el contrario, se sostuvo que esa condición incrementa su valor de mercado.

Ahí apareció una de las respuestas que atravesaron la jornada: desde el peronismo se vinculó la situación actual de la empresa con decisiones de política energética tomadas durante gobiernos anteriores, como la recuperación de YPF, la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y el desarrollo de Vaca Muerta.

La discusión, entonces, dejó de ser solamente sobre NASA. Pasó a ser sobre qué significa que una empresa estatal sea considerada estratégica, qué recursos deben permanecer bajo control público y qué entiende cada espacio político por eficiencia y por interés nacional.

La Provincia ya tiene una nota propia sobre este proceso y el marco de la privatización de Nucleoeléctrica, que puede leerse como contexto de este debate parlamentario: “Privatización de Nucleoeléctrica Argentina: la Provincia busca sentarse en la mesa de negociación”

Chapadmalal: turismo social o gasto estatal

La misma discusión reapareció cuando el recinto abordó el complejo turístico de Chapadmalal. La iniciativa de Fernanda Raverta busca que la Provincia manifieste su voluntad de recuperar la titularidad del dominio y la administración de la Unidad Turística Chapadmalal. El proyecto obtuvo despacho favorable en comisión donde el arco opositor cuestionó las atribuciones de la Provincia

Hay un punto que merece aclaración, si el proyecto obtiene luz verde en Diputados y se convierte en ley, su sanción no significa que la Provincia pase automáticamente a ser titular del complejo. El texto aprobado declara la voluntad del Ejecutivo bonaerense de recuperar el dominio y la administración, para lo que faculta al Fiscal del Estado a iniciar las acciones judiciales y medidas que correspondan ante las jurisdicciones correspondientes.

Ya en el recinto, la discusión enfrentó dos miradas sobre el turismo. Desde el sector libertario se cuestionó el costo que implica para el Estado subsidiar estadías en el complejo y se planteó la necesidad de que la actividad privada tenga un papel central en la generación de empleo y en la prestación de servicios.

Desde el peronismo, en cambio, se reivindicó la función social del turismo y la idea de que el acceso al descanso y a las vacaciones también puede formar parte de las políticas públicas.

Fernanda Raverta puso el acento en que Chapadmalal no es solamente un conjunto de hoteles o una propiedad inmobiliaria. La discusión, desde esa perspectiva, incluye la función social que históricamente tuvo el complejo y el impacto económico que genera la llegada de trabajadores y familias que consumen y realizan actividades en Mar del Plata y la zona.

El contrapunto quedó sintetizado en una frase de la otra marplatense, la libertaria Cecilia Martínez que señaló que lo que para unos es conciencia social, “para nosotros es irresponsabilidad fiscal“.

Y ahí vuelve a aparecer el hilo conductor que tensionó toda la sesión. Porque la discusión sobre subsidiar el turismo social y proponer que el Estado provincial vele por sus recursos estratégicos en una eventual privatización, es diametralmente opuesta a la que ve en términos de ganancias y rentabilidad la forma de administrar la cosa pública. En ambos casos, el cuestionamiento de fondo es el mismo: la intervención del Estado.

Malvinas también entró en la disputa

La discusión sobre el rol del Estado también apareció en un tema que, en principio, parecía mucho más difícil de llevar a la grieta política: Malvinas. Durante la sesión se aprobó la iniciativa que propone entronizar en el recinto del Senado una representación del mapa de las Islas Malvinas.

El planteo abrió otro cruce. Mientras desde el sector libertario, impulsor de la iniciativa, se reivindicó la presencia simbólica de las Islas en el recinto, desde el peronismo se recordó la posición de funcionarios del Gobierno nacional sobre Malvinas y se cuestionaron las políticas de la actual administración nacional en torno a la soberanía.

La discusión terminó funcionando como otra postal de la sesión: hasta los símbolos de soberanía se transformaron en territorio de disputa política.

Seguridad: Arietto aprovechó el micrófono

La seguridad bonaerense también encontró su lugar en el recinto. Durante el tratamiento sobre tablas de un proyecto de Florencia Arietto para instituir el Día Provincial de los Valores y la Lealtad al perro K9 “Feo”, emblema de la División K9 del Grupo Halcón, la senadora libertaria aprovechó su intervención para cuestionar la política de seguridad provincial.

Arietto reclamó el pronto tratamiento de expedientes vinculados con esa problemática, entre ellos el que propone regular el uso de celulares en las cárceles y el pedido de interpelación al ministro de Seguridad, Javier Alonso.

La particularidad de la escena fue que ocurrió mientras Magario había dejado momentáneamente la Presidencia del Senado en manos de Mario Ishii. La vicegobernadora esperaba a un costado a que terminara la intervención para volver a ocupar su lugar, mientras Arietto enumeraba episodios de inseguridad y cuestionaba la gestión bonaerense.

La escena volvió a mostrar cómo los distintos temas de la agenda provincial funcionan como puertas de entrada para una discusión política mucho más amplia.

La salud quedó afuera

Entre tanta discusión hubo también una ausencia importante. Los dos proyectos de salud enviados por el Ejecutivo bonaerense, el Sistema Integrado de Salud y el proyecto vinculado con la producción pública de medicamentos, no llegaron al recinto.

Ambos habían quedado frenados en la Comisión de Salud Pública luego de que Mario Ishii no acompañara el despacho y pidiera que continuaran en estudio. La composición de la comisión, con cinco legisladores peronistas y cuatro opositores, hacía posible que sin ese voto no hubiera despacho de mayoría.

Por eso, pese a que se trataba de dos de las iniciativas que aparecían como relevantes para la agenda del oficialismo, la sesión terminó sin que fueran incorporadas. La lectura política, en cambio, sí importa para esta sesión: el Senado tuvo que sesionar sin dos de los proyectos que aparecían como centrales en la agenda legislativa del Ejecutivo.

Una sesión provincial cada vez más nacional

Sarmiento, NASA, Chapadmalal, Malvinas, seguridad y hasta el debate sobre el financiamiento de determinadas políticas públicas terminaron conectándose con una misma discusión.

La sesión mostró, una vez más, que la Legislatura bonaerense no funciona aislada de la disputa nacional. Las privatizaciones, el rol del Estado, los recursos estratégicos, la educación pública, la seguridad y el gasto estatal atraviesan las bancadas bonaerenses con una lógica que excede cada expediente.

Eso también explica la particularidad de esta tercera sesión. En términos estrictamente legislativos, hubo leyes sancionadas y proyectos que avanzaron. Pero varios de los temas que habían generado expectativa quedaron afuera o deberán continuar su recorrido en otras instancias.

Mientras tanto, en el recinto, la discusión política avanzó bastante más rápido que los expedientes. Sin embargo, el debate puso frente a frente dos modelos de Estado y el rol de la Provincia en la defensa de sus recursos estratégicos.