El ministro de Gobierno bonaerense habló de las elecciones en Brasil, la polarización y comparó con el posible escenario en Argentina. Además, vinculó el avance de las oposiciones con la dificultad de los oficialismos para responder a las demandas sociales y cuestionó el desempeño de las encuestas.
Por El Palco Redacción · 6 de octubre de 2026
Carlos Bianco durante la conferencia de prensa en la que analizó las elecciones de Brasil

Las elecciones brasileñas dejaron una lectura política concreta en el Gobierno de la provincia de Buenos Aires. No fue una declaración lanzada en redes sociales ni una reacción al pasar: Carlos Bianco dedicó buena parte de su respuesta durante la conferencia de prensa de este lunes a analizar el escenario de Brasil y, a partir de allí, proyectó algunas conclusiones sobre la Argentina del año próximo.

El ministro de Gobierno de Axel Kicillof fue consultado por las elecciones brasileñas durante la habitual conferencia junto a otros funcionarios bonaerenses. Su respuesta estuvo organizada en tres reflexiones y tuvo un destinatario que excedió a Brasil: el escenario político argentino de cara a 2027.

La primera conclusión de Bianco fue directa: no ve espacio para una tercera opción con peso electoral.

“No veo espacio para terceras opciones, para terceras fuerzas”, sostuvo el ministro, antes de afirmar que, desde su lectura política, la Argentina atravesará “un proceso de polarización muy similar al que se produjo en Brasil, al que se produjo en Colombia”.

Bianco vinculó esa conclusión con lo ocurrido en Brasil. Según explicó, antes de la elección se había especulado con la posibilidad de que una tercera candidatura obtuviera entre siete y ocho puntos y restara votos al candidato de la derecha, lo que podía facilitar una victoria de Lula en primera vuelta. “No sucedió”, remarcó.

Para el ministro, esa hipótesis fallida es también una señal sobre el comportamiento electoral de las sociedades actuales: “Las sociedades están totalmente polarizadas”. Y allí apareció la proyección hacia la Argentina: “Me animo a decir que es lo que va a pasar el año próximo en Argentina”, afirmó, aclarando que se trataba de un análisis político “totalmente desapasionado”.

La mirada bonaerense sobre el desgaste de los oficialismos

La segunda reflexión de Bianco se apoyó en un estudio que, según explicó, realizaron sobre las democracias occidentales. El ministro señaló que la “grandísima mayoría” de las elecciones están siendo ganadas por las oposiciones y que a los oficialismos les resulta cada vez más difícil sostener el mismo proyecto, candidato o partido en una elección posterior.

Como ejemplo, mencionó un relevamiento sobre Sudamérica: desde 2018 se produjeron, según el estudio citado por Bianco, 21 elecciones presidenciales en los diez países sudamericanos y 18 fueron ganadas por las oposiciones. La explicación política que ofreció fue que los gobiernos de turno no consiguen satisfacer las demandas sociales.

“Lo que está pasando es que en un mundo muy complejo los oficialismos, los gobiernos nacionales no están pudiendo lograr gestiones positivas, por lo menos para la interpretación de la gente”, planteó.

El dato, para Bianco, atraviesa distintas identidades ideológicas. No se trata únicamente de gobiernos de derecha o de izquierda: mencionó expresamente oficialismos de derecha, centro, progresistas, izquierda y ultraderecha.

La conclusión es relevante para la discusión argentina porque desplaza el eje desde una elección particular hacia una tendencia regional: el problema de los oficialismos sería, según esta lectura, su dificultad para transformar la gestión en una respuesta que la sociedad perciba como satisfactoria.

“Un nuevo fracaso de las encuestas”

La tercera reflexión estuvo dirigida directamente a las encuestas electorales. Bianco calificó lo ocurrido en Brasil como “un nuevo fracaso de las encuestas”. Según su relato, la mayoría de los estudios previos había proyectado una victoria de Lula en primera vuelta con diferencias que iban de dos a seis puntos, algo que finalmente no ocurrió en los términos anticipados.

La observación no quedó circunscripta a Brasil. El ministro sostuvo que se trata de un problema que, desde su perspectiva, se repite “en cada una de las elecciones que hay en todos lados”. Y la cuestión volvió inmediatamente a la Argentina.

Consultado durante la conferencia por los estudios que, a un año de las elecciones argentinas, ubican a Axel Kicillof como una de las principales alternativas frente a Javier Milei, aunque con el Presidente por encima en las mediciones conocidas. La consulta fue concreta: qué valoración hace el Gobierno bonaerense de las encuestas, si realiza mediciones propias y cuánto las toma en serio.

La respuesta de Bianco fue bastante más que una descalificación de los sondeos. Explicó que existen, a su entender, dos tipos de encuestas. Por un lado, las orientadas a conocer la opinión de la población sobre los principales problemas y evaluar la gestión. La Provincia había realizado ese tipo de mediciones, dijo, pero actualmente no cuenta con recursos para sostenerlas y dejaron de ser una prioridad.

Por otro lado están las encuestas políticas y electorales. Sobre esas, su posición fue mucho más crítica. Las consideró “totalmente prematuras” para la Argentina y la provincia de Buenos Aires y sostuvo que, en algunos casos, pueden terminar funcionando como instrumentos de “manipulación política”. También confirmó que actualmente la Provincia no está realizando encuestas electorales propias.

Bianco incluso llevó su crítica al terreno de las expectativas electorales: dijo que, dadas las circunstancias y los resultados recientes, le preocuparía que una encuesta les diera bien porque después “le pifian”. Su conclusión fue que los sondeos pueden mostrar tendencias generales, pero que “no hay una correlación muy clara” entre los resultados de las encuestas y los resultados electorales, por lo que recomendó no darles demasiado peso, especialmente cuando las mediciones se realizan con tanta anticipación.