El colectivo se presentó ante la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad para reclamar por la entrega y acreditación de Tarjetas Alimentar y módulos alimentarios. También cuestionó la falta de avances en el cupo laboral travesti-trans y denunció el rol de Control Urbano y la Policía Bonaerense.
Por El Palco Redacción · 19 de septiembre de 2026

“En el día de ayer, Travestis Autoconvocadas nos presentamos nuevamente en la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de La Plata”, comienza el comunicado difundido por el colectivo este viernes, que vuelve sobre una serie de reclamos vinculados a la asistencia alimentaria y a la implementación de políticas destinadas a la población travesti-trans.

Según explicaron, la nueva presentación se produjo luego de haber sido citadas a partir de la intervención realizada el pasado 8 de septiembre, cuando reclamaron por la entrega y depósito urgente de las tarjetas alimentarias, correspondientes a personas que habían realizado la inscripción el 4 de junio en el Centro Cultural Islas Malvinas. A ese pedido se sumó la entrega de módulos alimentarios.

El colectivo relató que, al llegar a la Secretaría de Desarrollo Social, ubicada sobre avenida 7, casi esquina 49, fueron interceptadas por Control Urbano y la Policía Bonaerense.

“Nos impedía que ingresáramos al edificio e indicaban que solo una podría pasar”, señalaron.

Frente a esa situación, remarcaron el carácter colectivo del reclamo: “Este es un reclamo colectivo y el Estado debe dar respuestas a todas las personas inscriptas, no aceptamos que se personalice nuestra lucha, ni mucho menos que nos dividan”.

La emergencia alimentaria y la falta de políticas específicas

El planteo de Travestis Autoconvocadas busca poner en primer plano las condiciones materiales que, según sostienen, atraviesan a buena parte del colectivo.

“¿Ustedes se piensan que tenemos ganas de esta exposición? Somos el pueblo travesti trans pidiendo comida, por sostener la alimentación de nuestros compis”, expresaron.

En ese sentido, vincularon el reclamo alimentario con el contexto económico y con la ausencia —según denuncian— de políticas específicas capaces de dar respuesta a sus necesidades.

También cuestionaron la falta de efectividad del Cupo Laboral Travesti Trans, y señalaron que desde 2023 no se registran ingresos en la administración pública de la provincia de Buenos Aires.

En La Plata, además, apuntaron contra el estado de un proyecto de adhesión a la legislación provincial que, según detallaron, se encuentra desde el 11 de abril de 2025 en la Comisión de Género y Equidad del Concejo Deliberante, a cargo de la concejala del bloque Fuerza Patria Gisella Di Dio.

La Ley bonaerense 14.783 establece un cupo laboral para personas travestis, transexuales y transgénero en el ámbito de la administración pública provincial y municipal.

El cupo laboral travesti-trans, una demanda que continúa pendiente

El reclamo por la asistencia alimentaria se inscribe, para el colectivo, en una demanda más amplia vinculada al acceso al trabajo y a la implementación efectiva de políticas de inclusión.

En su comunicado, las Travestis Autoconvocadas cuestionaron que, a más de una década de la sanción de la Ley 14.783, todavía deban reclamar por el acceso efectivo a derechos que consideran fundamentales.

En ese marco, señalaron que el cupo laboral travesti-trans continúa siendo una herramienta necesaria frente a las desigualdades estructurales que afectan a la población travesti y trans.

El colectivo también apuntó particularmente a la situación en La Plata y al proyecto de adhesión a la normativa provincial que, según indicaron, permanece en la Comisión de Género y Equidad del Concejo Deliberante desde abril de 2025.

Para las Travestis Autoconvocadas, el reclamo no puede separarse de las condiciones materiales de vida y de las posibilidades concretas de acceder a un trabajo registrado, a ingresos y a políticas públicas.

Una disputa que también pone en discusión al Estado

En el comunicado, el colectivo cuestionó además las interpretaciones que, según plantea, buscan explicar su reclamo desde intereses individuales o partidarios.

“Vemos que muchos funcionarios, mientras juegan a gestionar el Estado y viven en una eterna campaña, recaen en el personalismo y la revictimización del contexto de crisis”, expresaron.

Y fueron más allá: “Hoy todo el poder político elige no cuidar al pueblo travesti trans, desde Milei, hasta Axel Kicillof y el Intendente Julio Alak”.

Para las Travestis Autoconvocadas, se trata de decisiones políticas que impactan directamente sobre sus condiciones de vida.

“Se nos despoja de la categoría de ciudadanas y pretenden que tengamos buenos modales”, cuestionaron.

La respuesta del colectivo se resume, según sus propias palabras, en una frase:

“Ayer ganó el hartazgo, el hambre no espera.”

Y agregaron: “Por más que se nos quiera comparar con una familia cis y sus necesidades (…) el Estado debe atender a todos de la misma forma”.

Memoria, organización y una lucha que lleva décadas

El comunicado también recupera la historia de la lucha travesti-trans y la memoria de quienes fueron parte de ella.

En ese marco, mencionaron los 11 años de la Ley 14.783 y cuestionaron que, a más de una década de su sanción, la imagen que persiste sea la de “las travestis con hambre e incluso contra las fuerzas de seguridad”.

También invocaron la memoria de Diana Sacayán, una de las principales referentes de la lucha por los derechos de las personas travestis y trans y cuyo nombre lleva la normativa nacional de cupo laboral travesti-trans.

“Lávense la boca al hablar de nuestras muertas”, expresaron, y agregaron: “Diana está siempre con nosotras y estamos más que seguras que si hoy estuviera físicamente acá, estaría cortando la calle reclamando por nuestros derechos”.

La organización como respuesta frente a la falta de respuestas

La organización aparece, en el comunicado, como una respuesta frente a lo que consideran años de vulneración.

“Si algo aprendimos de la lucha histórica de las travestis, es que no tenemos nada que perder, que ningún derecho se consiguió desde la pasividad”, sostuvieron.

Y señalaron que muchas integrantes del colectivo tuvieron que atravesar “la violencia estructural e institucional de un Estado y una sociedad que prefiere que existamos desde el silencio”.

En relación con las últimas acciones, afirmaron que lograron que otras personas fueran incorporadas a las tarjetas y que finalmente llegara mercadería al comedor Fines Shirley, La Bombón.

Además, informaron que fueron citadas nuevamente para el jueves 24 de septiembre a una mesa de trabajo destinada a realizar un seguimiento de la situación de cada integrante y que esa fecha coincide con la acreditación de fondos en los plásticos de quienes ya retiraron sus tarjetas.

El reclamo continuará

El colectivo anticipó que continuará reclamando respuestas concretas. “A todos los funcionarios que miran de costado, sepan que tenemos muy en claro nuestros derechos y sabemos quiénes son y sus responsabilidades”, expresaron.

Y dejaron una definición contundente:

“El pueblo travesti trans está harto y dispuesto a todo, no aceptamos más promesas, ni flyers, ni banners.”

También convocaron a la comunidad LGBTIQNB+ a acompañar la lucha y extendieron el llamado a otros sectores de la sociedad que, según plantearon, también atraviesan situaciones de exclusión: “Los olvidadxs, despojadxs, los pobres”.

“Somos más pueblo que milicos”, concluyeron en ese tramo del comunicado, parafraseando a la mítica luchadora social Norma Plá.

El documento cierra con la intervención de Galaxia Rod, activista por los derechos humanos y sociales de las personas travestis y trans. Allí respondió a una pregunta que, según relató, le realizó el secretario de Desarrollo Social del municipio, Nicolás Carvalho, sobre sus objetivos políticos y personales y sobre una eventual intención de ser concejala.

“Acá personal no hay nada”, sostuvo. Y en uno de los últimos puntos del documento, el colectivo volvió a marcar distancia con cualquier lectura electoral de la protesta:

“Este reclamo no es por una campaña electoral, eso son ustedes que viven en campaña con discursos lavados, repetitivos y carentes de sentido. Acá somos un pueblo travesti organizado, reclamando sus derechos”.

La discusión que queda abierta, entonces, no se reduce a una tarjeta alimentaria, un módulo de comida o un expediente. Se trata también de qué sectores sociales son reconocidos como parte de las políticas públicas, quiénes acceden efectivamente a ellas y qué significa hablar de inclusión cuando todavía hay personas que deben organizarse y exponerse para reclamar derechos básicos.

Porque si no es trans incluyente, si no es con toda la ciudadanía adentro, esta sociedad jamás será justa.