La Legislatura bonaerense cerró el primer semestre dejando varias aristas abiertas; sin grandes definiciones, anotó algunos proyectos de interés pero evitó discutir los temas que realmente podían generar conflicto entre los bloques. Diputados celebró tres sesiones ordinarias y el Senado dos, en un período marcado por algunos acuerdos institucionales, varias leyes de alcance específico y una agenda política que terminó postergando algunos de los temas de mayor peso. Diputados: tres sesiones con leyes puntuales y varios debates políticos Durante las tres sesiones ordinarias del semestre la Cámara de Diputados aprobó la adhesión bonaerense a la Ley Nacional de Diagnóstico Humanizado para personas con síndrome de Down, dio media sanción a la denominada Ley Joaquín para reforzar la seguridad en espacios recreativos, avanzó con expropiaciones para cooperativas y municipios y convirtió en permanente el régimen de beneficios impositivos para el Área Patagónica Bonaerense. También modificó el régimen previsional para oficiales y suboficiales veteranos de Malvinas y completó la representación del cuerpo en el Consejo de la Magistratura con la designación de Mariano Cascallares y Sofía Vannelli. Más allá de las leyes aprobadas, las sesiones estuvieron atravesadas por debates políticos vinculados a la situación de Cristina Fernández de Kirchner, Ni Una Menos, la reforma de Zona Fría, IOMA y el frustrado fondo para municipios. Senado: dos sesiones y consenso para completar el Consejo de la Magistratura En el Senado las dos sesiones ordinarias tuvieron como principal resultado la designación de los representantes de la Cámara alta en el Consejo de la Magistratura y la posterior validación de los nombres propuestos por Diputados. Además, se aprobaron proyectos como el Registro Provincial de Datos Genéticos de cadáveres no identificados, la incorporación de pictogramas en el transporte público, la modificación del régimen previsional para veteranos de Malvinas y la denominada Ley Joaquín. También hubo declaraciones de repudio a los cambios impulsados por Nación sobre el régimen de Zona Fría y distintos homenajes. El segundo semestre y la agenda electoral Con el calendario electoral ya en marcha, el segundo semestre promete una Legislatura mucho más atravesada por la disputa política que por la producción legislativa. La discusión sobre las PASO, las reelecciones indefinidas, la Boleta Única y el eventual desdoblamiento electoral aparece como el eje que ordenará la agenda parlamentaria y profundizará tanto las tensiones dentro del oficialismo como las negociaciones con la oposición. Malena Galmarini quien preside la comisión de Legislación General en el Senado, ya anticipó que su objetivo es tener estos puntos cerrados antes de fin de año. De hecho, durante el último encuentro la legisladora del Frente Renovador llamó a los integrantes de la comisión a comenzar a debatir estos temas que son parte de la agenda aunque aún no hayan llegado los proyectos. Mientras que en Diputados los libertarios continúan esperando por el enroque en las bancas. Tal como lo anticipó este medio, la pretensión es que Agustín Romo deje la conducción del bloque en manos de Juanes Osaba y este a su vez le ceda su lugar al caputista en la vicepresidencia de la cámara. Sin embargo, el bloque de LLA no logró llevar a cabo el enroque en ninguna de las tres sesiones ordinarias. En la previa al último encuentro en el recinto todo parecía indicar que el cambio de roles se haría efectivo, sin embargo, durante la reunión de Labor Parlamentaria esta expectativa se cayó. El cambio de autoridades quedó nuevamente postergado por la imposibilidad de reunir los acuerdos necesarios con el resto de los bloques. El punto de quiebre estuvo dado por un proyecto del senador Federico Faggioli que fue aprobado en el Senado en octubre del año pasado. Y es que para realizar el enroque se requiere el voto del cuerpo legislativo, al tiempo que para el ingreso sin despacho de comisión de la iniciativa del graboista son necesarios los dos tercios de los votos. Tanto desde el bloque de la UCR como el del PRO entienden que el proyecto que busca garantizar los derechos humanos de las personas en situación de calle apunta directamente al actual senador libertario y exintendente de Pueyrredón, Guillermo Montenegro quien ha hecho bandera de las políticas municipales para erradicar a personas en situación de calles a quienes se refiere como “fisuras”. Por este motivo los boina blanca y los amarillos no quisieron quedar “pegados” a la aprobación de la iniciativa de Faggioli y los libertarios tampoco quisieron ser el único bloque opositor en apoyar el proyecto del oficialismo. En ese contexto, la Legislatura entró en receso con una agenda todavía abierta. El oficialismo logró algunos acuerdos institucionales y avanzó con proyectos de consenso, pero las iniciativas de mayor impacto político quedaron pendientes para una segunda mitad del año que estará condicionada por el calendario electoral. Entre negociaciones, internas y una campaña que ya empieza a marcar el ritmo parlamentario, el segundo semestre promete mucha más discusión política que producción legislativa. Navegación de entradas Diputados aprobó un proyecto para hacer permanentes los beneficios fiscales en el sur bonaerense Malvinas: Diputados amplió el régimen previsional y reabrió una vieja interna