Las iniciativas del Ejecutivo para consolidar su política sanitaria no lograron avanzar al recinto. El voto del senador de José C. Paz fue determinante. El antecedente del cruce entre Ishii y Magario vuelve a poner a la interna peronista en el centro de la discusión parlamentaria.
Por Gabriela Edith Lorenzo · 8 de septiembre de 2026
Mario Ishii y Verónica Magario sostienen un mapa de la Provincia

A pesar de los esfuerzos de Verónica Magario por conseguir los consensos necesarios para que avancen los dos proyectos de salud presentados por el Ejecutivo, un senador de su propio espacio fue quien terminó frenando el tratamiento de uno de los expedientes en el recinto. Si bien, cuando se reunió la Comisión de Salud Pública, ya se había acordado que la iniciativa del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) pasara a estudio, todo parecía indicar que el proyecto para crear el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense (CIFB) podía avanzar. Finalmente, tampoco obtuvo despacho.

La reunión de la Comisión de Salud Pública, realizada el pasado 2 de septiembre, se convirtió así en un nuevo capítulo de la interna peronista. Justamente en la Cámara Alta, donde el peronismo cuenta con quórum propio, los dos proyectos de Axel Kicillof para avanzar en leyes estructurales de su política sanitaria quedaron en comisión: el SIPBA, que busca integrar los distintos subsectores del sistema de salud, y el que crea el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense.

El voto que cambió el escenario

En la votación fue determinante el voto de Mario Ishii, quien ya había anticipado que no acompañaría. El intendente de José C. Paz, actualmente en uso de licencia, argumentó: “No lo vamos a acompañar porque se necesita más estudio y aparte no pueden meter a los privados en el proyecto y darle el 49% cuando el 100% lo tendría que hacer el Estado”.

La comisión está integrada por nueve senadores: cinco del peronismo y cuatro de la oposición. La preside el kicillofista Pedro Borgini. Los legisladores opositores ya tenían preparados sus despachos en minoría, pero la negativa de Ishii dejó al oficialismo sin margen para aprobar el despacho del proyecto de la empresa farmacéutica.

Si Ishii hubiera acompañado, Borgini habría tenido que desempatar y, con su voto, el proyecto del CIFB habría quedado en condiciones de ser tratado en una sesión. El resultado fue que ambas iniciativas quedaron en estudio.

Desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) reconocieron que Ishii “dio un montón de vueltas y terminó diciendo que no a los dos proyectos”, aunque se mostraron esperanzados con la posibilidad de destrabar la situación: “Veremos si esta semana acomodamos todo”.

Además de Borgini e Ishii, la comisión está integrada por los senadores de Fuerza Patria Sergio Berni, Roxana López y Mónica Macha. Por la oposición participan María Emilia Subiza, de Hechos; Alex Campbell, del PRO; y Betina Riva y Diego Valenzuela, de La Libertad Avanza.

¿Devolución de gentilezas?

El voto de Ishii no fue una sorpresa, sino más bien el resultado anunciado de un debate anterior. En la Cámara Alta bonaerense todavía resuenan los ecos de la primera sesión ordinaria del año, cuando el senador de José C. Paz intentó declarar la emergencia sanitaria y alimentaria en la Provincia y sus proyectos no lograron llegar al recinto. Aquel episodio terminó además con su exposición interrumpida por Verónica Magario.

Ishii se había excedido del tiempo previsto para su intervención después de que sus iniciativas no superaran la instancia de Labor Parlamentaria. En ese momento cargó contra el gobernador Kicillof y lo invitó a recorrer el conurbano. Incluso había llevado fotografías de las largas filas en hospitales para acompañar su planteo, aunque no llegó a exponerlas. Magario le advirtió en reiteradas oportunidades que debía terminar su intervención y finalmente ordenó apagarle el micrófono.

Fue en junio, pero desde los pasillos legislativos, lo ocurrido ahora en la Comisión de Salud ,se lee como una continuación de aquel capítulo que comenzó en el recinto. En aquella oportunidad, Ishii no había logrado reunir las voluntades necesarias para que sus proyectos de emergencia fueran tratados sobre tablas y había apuntado directamente contra Kicillof.

“Yo pienso que este cuerpo somos representantes del pueblo. No somos empleados de los ejecutivos. Yo le invito al gobernador que camine un poco por el conurbano. No lo ha hecho”, había disparado entonces el poceño.

Los argumentos de la oposición

La oposición también había fijado posición antes de la reunión en la que los proyectos quedaron en estudio. Diego Valenzuela había planteado su negativa luego del intercambio que los integrantes de la Comisión de Salud mantuvieron con Nicolás Kreplak, cuando el ministro se acercó al Senado para responder preguntas sobre las iniciativas.

El legislador libertario acusó al titular de la cartera sanitaria de buscar la “Stalinización de la salud”, de imprimirle “mucha ideología” y “condimento estatista” al proyecto, y remarcó que “estamos en las antípodas ideológicas de lo que pensamos tiene que ser el rol del Estado”. Sobre el SIPBA, Valenzuela cuestionó la posibilidad de que el esquema termine concentrando atribuciones en la Provincia.

“Si bien el ministro habla de coordinar, todo con el argumento de que queremos compartir información, cuando uno lee, y yo le cité texto de los proyectos de ley, hay una idea de subordinación de los municipios a la provincia, de concentrar poder y, por otro lado, de darle directivas y autorizaciones previas al funcionamiento de los prestadores privados, advirtió.

En cuanto al proyecto para crear la Industria Farmacéutica Bonaerense, apuntó contra la conformación de una SAPEM (Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria) para la fabricación de medicamentos y cuestionó que el nuevo esquema quedara por fuera de los mecanismos de rendición de cuentas propios de los ministerios.

“Pedimos explicaciones sobre este proyecto, si esto agrega burocracia, si agrega personal, cuál es su costo fiscal y ahí las respuestas son vagas. La Provincia tiene hospitales que no están bien, que se pueden optimizar. Entonces, cuando vos tenés escasez presupuestaria, ¿a qué le dedicás el esfuerzo y los recursos, a mejorar lo que hay o a crear cosas nuevas?”, cerró el exintendente de Tres de Febrero.

“Ya lo van a entender…”

El pasado 26 de agosto, Nicolás Kreplak había sido convocado por Verónica Magario para presentar los proyectos ante la Comisión de Salud Pública que preside Pedro Borgini. Del encuentro participaron también los jefes de bloque de las distintas fuerzas.

Luego de la reunión, en una rueda de prensa, el ministro evaluó que la “receptividad fue en general buena, sobre todo por la necesidad de la discusión y el intercambio” y manifestó que esperaban que ambos proyectos fueran acompañados.

Consultado por los cuestionamientos de la oposición, Kreplak se refirió específicamente al SIPBA y defendió la necesidad de coordinar la información sanitaria para evitar la fragmentación del sistema “a la hora de dar continuidad de los cuidados, de planificar mejor la prevención y las inversiones en salud”.

Además anticipó uno de los puntos que podía generar discusión: “Eso tiene una serie de estrategias técnicas sobre cómo se resuelve y eso fue parte de la discusión”.

“También es cierto que no todos los legisladores tienen un conocimiento técnico, pero sí tienen experiencia política, así que la traducción de lo que nosotros técnicamente vemos a cómo se lo expresa políticamente fue parte de la discusión principal”, explicó.

Y agregó: “Pero quizás para un legislador que no está acostumbrado a eso es reentender cómo son los sistemas de toma de decisiones”. Ese diagnóstico fue compartido por Sergio Berni después de que se conociera que ambas iniciativas quedaban en estudio.

En diálogo con EL PALCO, el jefe del bloque peronista resumió su posición: “Entiendo lo que está planteando el Poder Ejecutivo y concuerdo. También entiendo que la redacción del texto a veces, en muchos casos, condiciona o malpredispone o se malinterpretan algunas redacciones”.

El senador, que destacó sus “40 años de ejercicio ininterrumpido de la medicina”, aclaró que esa trayectoria le permite tener “una mirada distinta” y observar el problema “desde otra óptica”. Para Berni, el objetivo central debe ser ampliar la capacidad de producción pública de medicamentos.

Lo importante es que la provincia pueda ampliar su capacidad de producir medicamentos. No nos olvidemos que estamos hablando de un mercado que, junto con el de armas, debe ser el mercado lícito que más plata mueve en el mundo después del petróleo”, sostuvo.

“La Provincia debe generar la cantidad necesaria de medicamentos para abastecer a los bonaerenses y al costo prácticamente de fabricación, aseguró. En ese sentido, descartó que el hecho de que los proyectos hayan quedado en estudio implique que no puedan volver a ser tratados por la comisión durante este año.

“Me parece que es una buena oportunidad para sentarnos a trabajar entre todos y sacar el mejor proyecto. Lo que no podemos hacer, es no hacer nada”, cerró.